Nota editorial. Actualizamos este artículo el 29 de septiembre de 2026. Corregimos referencias y atribuciones de varios estudios, actualizamos la información regulatoria y precisamos el alcance de algunos datos de consumo. También añadimos enlaces directos a cada fuente y gráficos editoriales.
Circana informó en noviembre de 2025 que los hogares con usuarios de medicamentos GLP-1 ya representaban el 23 % de los hogares estadounidenses. Proyectó además que hacia 2030 podrían concentrar el 35 % de las unidades de alimentos y bebidas vendidas en ese país. La estimación se refiere a las compras de los hogares, no a la proporción de adultos en tratamiento ni a lo que cada persona come. Para los procesadores plantea una pregunta de innovación concreta: cómo ofrecer porciones con valor nutricional, buena aceptación sensorial y precio adecuado a consumidores cuyas necesidades están cambiando.
1. El fenómeno en números
Los agonistas del receptor de GLP-1 son medicamentos aprobados inicialmente para la diabetes tipo 2. Imitan una hormona intestinal que participa en la regulación de la glucosa, ralentizan el vaciamiento gástrico y actúan sobre las señales cerebrales del apetito y la saciedad. Más tarde, dosis más altas de algunas de estas moléculas se aprobaron para tratar la obesidad. Dos moléculas dominan el mercado. La semaglutida se comercializa como Ozempic y Wegovy (Novo Nordisk). La tirzepatida, un agonista dual de los receptores GIP y GLP-1, se vende como Mounjaro y Zepbound (Eli Lilly).
En los ensayos de referencia, la semaglutida de 2,4 mg redujo el peso corporal un 14,9 % de promedio a las 68 semanas (STEP 1). La tirzepatida de 15 mg lo redujo un 20,9 % a las 72 semanas (SURMOUNT-1). Son ensayos distintos, no una comparación directa. Esa comparación llegó con SURMOUNT-5: en adultos con obesidad y sin diabetes, la tirzepatida logró una reducción del 20,2 % frente al 13,7 % de la semaglutida a las 72 semanas.
En la práctica clínica los resultados son menores. Un estudio de Cleveland Clinic publicado en Obesity siguió a 7881 adultos que iniciaron alguno de los dos tratamientos entre 2021 y 2023. La pérdida media fue del 8,7 % al año: 11,9 % en quienes mantuvieron el tratamiento y 3,6 % en quienes lo abandonaron en los primeros tres meses. Los autores lo atribuyen sobre todo a la discontinuación y a dosis de mantenimiento más bajas que las de los ensayos.
La adopción ha sido rápida. Según una encuesta de KFF realizada entre octubre y noviembre de 2025, el 12 % de los adultos estadounidenses toma un GLP-1 para perder peso o tratar una condición crónica, y el 18 % lo ha tomado alguna vez. En esa misma encuesta, el uso actual llega al 22 % entre los 50 y los 64 años. Gallup, con una encuesta de mayo y junio de 2026, encontró que el 11 % los usa específicamente para bajar de peso, frente al 3 % en 2024. Las dos encuestas miden cosas distintas: KFF incluye cualquier indicación; Gallup, solo el uso para adelgazar.
El impacto financiero para las farmacéuticas es considerable. Eli Lilly reportó ingresos de USD 65,2 mil millones en 2025 (+45 %), con Mounjaro en USD 22,97 mil millones (+99 %) y Zepbound en USD 13,54 mil millones (+175 %). Novo Nordisk declaró ante la SEC ventas de DKK 127,1 mil millones de Ozempic y DKK 79,1 mil millones de Wegovy ese año. En abril de 2026, Morgan Stanley proyectó que el mercado de tratamientos para la diabetes tipo 2 y la obesidad podría alcanzar USD 190 mil millones en 2035, más del doble de los USD 79 mil millones vendidos en 2025. Es una proyección, no un resultado.
2. Qué cambia en la compra y el consumo
Para un procesador, la pregunta operativa no es cuánto venden las farmacéuticas. Es qué compran y qué dejan de comprar las personas en tratamiento. La evidencia disponible viene de tres tipos de fuente que conviene no mezclar: registros de compra, encuestas de consumo declarado y proyecciones comerciales.
Compras de los hogares. Según el informe de Circana de noviembre de 2025, los hogares con usuarios de GLP-1 redujeron su gasto en alimentos y bebidas en el comercio minorista y aumentaron el que hacen en restaurantes. Aun así, siguen gastando más que los hogares sin usuarios. Buscan productos con más proteína, fibra y grasas saludables, y compran menos productos altos en carbohidratos y azúcares.
Compras individuales observadas. La evidencia más sólida sobre compras reales proviene de Dinamarca. Un estudio publicado en JAMA Network Open en enero de 2026 analizó los recibos de supermercado de 1177 personas de la cohorte SMIL. De ellas, 293 iniciaron un GLP-1 entre 2019 y 2022, y 884 eran comparadores emparejados por sexo, edad e ingreso. Tras el inicio del tratamiento, las compras de los usuarios tenían menos energía, azúcares, carbohidratos y grasa saturada por cada 100 g. Tenían también algo más de proteína y una menor proporción de ultraprocesados. Los comparadores no mostraron ese patrón. Los autores describen los cambios como modestos a nivel individual, aunque podrían acumularse a escala poblacional. Es un estudio observacional: mide compras, no ingesta, y muestra asociación, no causalidad.
Consumo declarado. Una encuesta de la Universidad de Arkansas, publicada en Food Quality and Preference en 2025, entrevistó a 1955 personas en EE. UU. Entre ellas había 495 usuarios actuales, 468 anteriores, 492 potenciales y 500 no usuarios. Los usuarios actuales y anteriores declararon consumir menos de casi todas las categorías, en especial alimentos procesados, refrescos, granos refinados y carne de res. Frutas, verduras de hoja y agua fueron las únicas con aumento neto. Son resultados autorreportados, útiles para orientar hipótesis, no mediciones de compra.
Alcohol. Las bebidas alcohólicas son otra categoría sensible. Un análisis publicado en JAMA Network Open en noviembre de 2024 estudió a 14 053 participantes de un programa de control de peso por telemedicina. De los 7491 que bebían al inicio, el 45,3 % declaró haber reducido su consumo tras empezar la medicación. La cohorte incluía varios fármacos: la mayoría eran GLP-1 de segunda generación, pero también había metformina y bupropión/naltrexona. Por eso el dato no es exclusivo de los GLP-1 ni permite proyectar directamente la demanda de bebidas.
Intención de compra. Un estudio de ADM encuestó a usuarios de medicamentos contra la obesidad en EE. UU., Reino Unido, Francia, Alemania y España. El 80 % declaró estar dispuesto a pagar más por alimentos y bebidas con beneficios de salud añadidos, y el 67 % dijo que los atributos compatibles con GLP-1 son hoy más importantes para ellos. El 74 % afirma sentirse lleno antes y el 73 % dice que el control de porciones importa más que antes. Es disposición declarada, no precio efectivamente pagado: sugiere una oportunidad que debe validarse por país, categoría y nivel de precio.
3. Proteína, fibra y masa magra
La guía más útil para el formulador es el consenso publicado en 2025 por el American College of Lifestyle Medicine, la American Society for Nutrition, la Obesity Medicine Association y The Obesity Society. El documento señala que la pérdida de peso con estos tratamientos incluye masa magra, que abarca el músculo y otros tejidos no grasos; por eso no debe equipararse automáticamente con pérdida muscular. Propone considerar objetivos de proteína de 1,2 a 1,6 g/kg/día o, como alternativa práctica, de 80 a 120 g diarios. Esos objetivos deben individualizarse y acompañarse de entrenamiento de fuerza, porque la proteína sola probablemente no basta para preservar músculo. El consenso también advierte que usar el peso corporal real en personas con obesidad puede sobreestimar las necesidades.
Para la industria, la implicación no es imponer una dosis universal por producto. Es diseñar porciones útiles dentro del patrón alimentario de cada persona. Aquí la calidad de la proteína importa tanto como la cantidad: perfil completo de aminoácidos esenciales, buena digestibilidad y, cuando corresponda, aporte de leucina.
La fibra exige más cuidado del que sugiere su popularidad. El mismo consenso contempla el manejo de las molestias gastrointestinales, frecuentes con estos tratamientos, y la adaptación progresiva de la dieta. Para alguien que ya come poco, "más saciedad" no siempre es un beneficio. Lo relevante es el tipo de fibra, la dosis, la tolerancia y su comportamiento en la matriz del producto.
4. Cómo responde la industria
Las grandes empresas de alimentos han ensayado estrategias distintas.
Nestlé anunció en mayo de 2024 Vital Pursuit, una línea de comidas congeladas dirigida a usuarios de GLP-1 y a personas que buscan controlar su peso, promovida como rica en proteína, fibra y nutrientes esenciales.
Conagra eligió no reformular. Desde enero de 2025 añadió un distintivo "GLP-1 Friendly" a 26 platos existentes de Healthy Choice, por ser altos en proteína, bajos en calorías y buena fuente de fibra. La compañía aclaró que las recetas no cambiaron y que el USDA revisó y aprobó los productos que llevan el distintivo. Esa aprobación se limita a esas etiquetas y a EE. UU.: no equivale a una certificación clínica ni se traslada a otros mercados.
Danone lanzó en agosto de 2025 Oikos Fusion. Es una bebida láctea cultivada de 207 ml con 23 g de proteína, 5 g de fibra prebiótica y 0 g de azúcar añadido, formulada con una mezcla patentada de proteína de suero, leucina y vitamina D. Danone explicó que eligió el formato compacto a partir de lo que pedían los usuarios de GLP-1: productos densos en nutrientes que se puedan terminar con facilidad. En marzo de 2026, la compañía anunció un acuerdo definitivo para adquirir Huel, marca británica de comidas nutricionalmente completas, con el fin de extender su portafolio de nutrición funcional; la operación quedó sujeta a las condiciones habituales de cierre.
Nuestra lectura es que, a medida que las declaraciones de proteína se multiplican en el mercado, la diferenciación se desplaza hacia otros terrenos. Cuentan la calidad de la proteína, su integración con fibra y con reducción de azúcar, y la experiencia sensorial en porciones pequeñas. Estos ejemplos ilustran respuestas de producto, no reglas universales para todas las categorías.
5. América Latina: una ola que llega distinta
América Latina no es un observador pasivo, pero tampoco debe leerse con datos de EE. UU.
Carga de enfermedad. En México, un análisis del Instituto Nacional de Salud Pública con datos de la Ensanut Continua 2020-2023 estimó una prevalencia de obesidad del 37,1 % en adultos (41,0 % en mujeres y 33,0 % en hombres). En Brasil, la proporción de adultos con obesidad pasó del 11,8 % en 2006 al 25,7 % en 2024, según el Ministerio de Salud. La Federación Internacional de Diabetes estima que 16,6 millones de adultos brasileños de 20 a 79 años vivían con diabetes en 2024, de los cuales el 31,9 % no estaba diagnosticado. Estas cifras describen una carga de enfermedad importante, pero no equivalen al número de compradores actuales o futuros de productos dirigidos a usuarios de GLP-1.
Acceso y precios. Brasil muestra lo rápido que puede cambiar el acceso. Tras el fin de la protección de patente de la semaglutida, el Ministerio de Salud informó que la llegada de nuevas marcas redujo los precios cerca de un 70 % en menos de un año. El 24 de septiembre de 2026, el Ministerio solicitó a la Conitec evaluar la incorporación de semaglutida o liraglutida al SUS para tratar la obesidad. Es una etapa de evaluación, no una cobertura implementada. Morgan Stanley identifica a Brasil y China como mercados que podrían expandirse rápidamente a medida que los genéricos mejoren la asequibilidad.
Opciones orales. La FDA aprobó en diciembre de 2025 la semaglutida oral de 25 mg (Wegovy en píldora). El 1 de abril de 2026 aprobó el orforglipron de Lilly (Foundayo), que puede tomarse sin restricciones de comida o agua. Son aprobaciones estadounidenses. Su efecto en América Latina dependerá de las aprobaciones locales, la disponibilidad, el costo efectivo y la continuidad del tratamiento.
Tres advertencias para quien diseñe productos para la región:
- Los patrones varían. Los patrones de consumo cambian por país y segmento, así que los hallazgos de EE. UU. y Dinamarca no se trasladan automáticamente.
- El acceso depende del bolsillo. Mientras la cobertura pública no se concrete, el acceso depende del gasto de los hogares y se concentra en quienes pueden pagarlo. La caída de precios en Brasil muestra que ese perfil puede cambiar rápido.
- El consumidor "inspirado" es una hipótesis. Puede surgir un consumidor que adopte patrones parecidos (más proteína, más fibra, porciones pequeñas) sin estar en tratamiento. Pero esa segmentación debe definirse y medirse antes de usarse para proyectar demanda.
6. Implicaciones para procesadores
Proponemos convertir la tesis en un programa de desarrollo y validación, no en una predicción inevitable. El procesador que evalúa esta oportunidad debería salir del análisis con preguntas de proyecto concretas:
- Objetivo de producto. Definir consumidor, ocasión de consumo y función de la porción: no es lo mismo un suplemento, un snack o una comida.
- Especificación nutricional. Establecer metas de proteína, fibra y azúcar justificadas por categoría, porción y público, no un número universal.
- Viabilidad técnica. Comprobar sabor, viscosidad, solubilidad, tratamiento térmico, sedimentación y estabilidad, según corresponda a la matriz.
- Tolerancia y uso. Probar tamaño de porción y aceptación en el público previsto, sin prometer beneficios clínicos que el producto no haya demostrado.
- Economía. Validar costo por porción, precio aceptable, margen y recompra, en lugar de deducirlos de encuestas de intención.
- Documentación. Separar fichas técnicas, certificados de análisis de lote, evidencia de calidad proteica (PDCAAS o DIAAS, índices que integran composición de aminoácidos y digestibilidad) y soporte de las declaraciones.
En el journal de Innova hemos tratado dos de estas palancas en detalle: la reducción de azúcar en bebidas y la fortificación de proteína en bebidas lácteas.
7. Cautelas: lo que la evidencia aún no resuelve
Persistencia. En la extensión del ensayo STEP 1, los 327 participantes analizados habían perdido un 17,3 % de su peso con semaglutida. Un año después de suspender el tratamiento y la intervención de estilo de vida, habían recuperado 11,6 puntos porcentuales, cerca de dos tercios de lo perdido. En la práctica clínica, la discontinuación es frecuente, como muestra el estudio de Cleveland Clinic citado arriba. Y según Circana, el 50 % de quienes dejaron el tratamiento considera probable volver a usarlo. Para el análisis comercial, esto obliga a distinguir usuarios persistentes, nuevos usuarios y personas que interrumpen, en lugar de asumir una demanda estable.
Encuestas frente a compras. Las encuestas de consumo y los registros de compra miden cosas distintas, con unidades y sesgos distintos. Los estudios basados en compras reales, como el danés, tienden a mostrar cambios más modestos que los relatos autorreportados. La respuesta no es promediar, sino usar cada fuente para lo que realmente mide.
Un horizonte que se mueve. Las opciones orales, los genéricos y las decisiones de cobertura pública pueden acelerar la adopción en algunos mercados y cambiar el perfil del usuario. Cualquier plan comercial debería revisarse a medida que esos factores se concreten país por país.
8. Conclusión: de vender más a valer más
El fenómeno GLP-1 no destruye la demanda de alimentos. La reconfigura. La unidad económica se desplaza de cuánto se consume a cuánto valor entrega cada porción. Para el procesador que abastece supermercados, restaurantes y cadenas de foodservice en América Latina, la pregunta es concreta: ¿el portafolio está diseñado para el consumidor que llega o para el que se va? La respuesta se traduce en decisiones de abastecimiento: qué proteínas, qué fibras, qué edulcorantes, qué sistemas de estabilidad, qué grados y qué proveedores.
Innova trabaja con procesadores de alimentos en América Latina para adaptar formulaciones y cadenas de abastecimiento a esta transición. El trabajo no consiste en reemplazar un ingrediente por otro. Consiste en rediseñar el sistema para que cada porción, más pequeña y más funcional, cumpla lo que la etiqueta promete y lo que el consumidor realmente busca, con validación técnica y comercial en cada paso.
Fuentes
- KFF. Poll: 1 in 8 Adults Say They Are Currently Taking a GLP-1 Drug. 14 de noviembre de 2025.
- Gallup. In U.S., GLP-1 Usage Reaches New High. 2026.
- Wilding JPH et al. Once-Weekly Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity (STEP 1). N Engl J Med, 2021. doi:10.1056/NEJMoa2032183.
- Jastreboff AM et al. Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity (SURMOUNT-1). N Engl J Med, 2022. doi:10.1056/NEJMoa2206038.
- Aronne LJ et al. SURMOUNT-5, N Engl J Med, 2025. Resumen del American College of Cardiology: SURMOUNT-5: Greater Loss of Weight, Waist Circumference With Tirzepatide Than Semaglutide.
- Gasoyan H et al. Estudio de práctica clínica sobre semaglutida y tirzepatida. Obesity, 2025. doi:10.1002/oby.24331.
- Eli Lilly and Company. Lilly reports fourth-quarter 2025 financial results and provides 2026 guidance. 4 de febrero de 2026.
- Novo Nordisk A/S. Formulario 6-K, resultados del ejercicio 2025. SEC.
- Morgan Stanley. Obesity Drugs Are Scaling Fast. 22 de abril de 2026.
- Circana. GLP-1 Medication Users to Represent 35% of U.S. Food and Beverage Sales by 2030. 18 de noviembre de 2025.
- Circana. The 6 Most Surprising Findings from Circana's Latest GLP-1 Research. 10 de noviembre de 2025.
- Sørensen KK et al. Consumer Food Purchases After Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonist Initiation. JAMA Netw Open, 2026. jamanetwork.com.
- University of Arkansas System Division of Agriculture. What foods and drinks are consumed less by those on GLP-1 weight-loss meds? 8 de abril de 2025 (estudio en Food Quality and Preference).
- Miller-Matero LR et al. Cambios en el consumo de alcohol tras iniciar medicamentos contra la obesidad. JAMA Netw Open, 2024. Resumen de HealthDay: Antiobesity Medications Tied to Decreased Alcohol Use.
- ADM. 2026 GLP-1 Insights Report (ADM Outside Voice).
- Mozaffarian D et al. Nutritional priorities to support GLP-1 therapy for obesity: a joint Advisory. Am J Clin Nutr, 2025;122(1):344-367. doi:10.1016/j.ajcnut.2025.04.023.
- Nestlé USA. Vital Pursuit. 2024.
- Conagra Brands. Conagra Brands Introduces Badges on Select Healthy Choice Products. 12 de diciembre de 2024.
- Prepared Foods. Danone launches Oikos Fusion. Agosto de 2025.
- Danone. Danone to acquire Huel. 23 de marzo de 2026.
- Instituto Nacional de Salud Pública. Obesidad en adultos, Ensanut Continua 2020-2023. Salud Pública de México, 2024.
- Federación Internacional de Diabetes. IDF Diabetes Atlas: Brasil.
- Olhar Digital. Ministério da Saúde pede avaliação de semaglutida e liraglutida para o SUS. 24 de septiembre de 2026.
- Região News. SUS avalia inclusão de medicamentos para obesidade. 26 de septiembre de 2026.
- Healio. FDA approves Foundayo, an oral GLP-1, for adults with obesity. 1 de abril de 2026.
- Wilding JPH et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: The STEP 1 trial extension. Diabetes Obes Metab, 2022. PMC9542252.
Este artículo es una perspectiva editorial corporativa de Innova Food Tech Corp, ofrecida con fines informativos generales. No constituye asesoría médica, regulatoria ni comercial. Las cifras corresponden a las fuentes enlazadas y a su fecha de publicación; las proyecciones de mercado se identifican como tales. Los datos cambian rápido y deben verificarse contra la fuente primaria antes de tomar decisiones. Las recomendaciones de formulación deben validarse caso por caso con el proceso, el envase y las condiciones de distribución de cada aplicación. Los gráficos son arte vectorial original elaborado a partir de las fuentes citadas.



